Aprovechando una pequeña escapada a la isla de Tenerife, decidimos hacer una ruta por el Barranco del Infierno, un sendero que nos habían recomendado por su belleza y su ambiente único. Aunque el nombre pueda sonar intimidante, la caminata es bastante sencilla y permite adentrarse en un paisaje sorprendente, con imponentes paredes de roca, vegetación exuberante y el sonido del agua acompañándonos en el tramo final previo a la cascada natural de casi 200 metros de altura -dependiendo de las precipitaciones puedes verla completa o el tramo final solamente como mostramos en las últimas fotos-.

Sin lugar a dudas, una ruta perfecta para desconectar y disfrutar de la naturaleza en su estado más puro antes de seguir ascendiendo al Parque Natural del Teide para realizar alguna de sus otras rutas por los parajes desérticos que parecen sacados de película…

Datos de la ruta
Distancia: 6,5 km
Duración estimada: 3 horas aprox
Desnivel: 220 metros
Cotas de altitud: ⬆592 | ⬇372
Dificultad: Muy sencilla
Tipo de ruta: Circular
Material: Nada especial
Época: Todo el año
Vistas de Adeje desde el interior del Barranco

Acceso a la ruta

El acceso a la ruta está restringido a 300 personas diarias para no alterar en exceso el ecosistema de la reserva; siendo así recomendamos reservar días antes vía web aunque también puede comprarse las entradas en la puerta principal del municipio de Adeje, municipio en donde se encuentra la ruta.

El precio de la ruta puede variar entre los 4,5€ y los 13,00€ para los no residentes en las Islas; dicho precio incluye el acceso, una breve explicación del entorno y el casco que es de uso obligatorio durante todo el recorrido y especialmente el último kilómetro previo a la cascada debido a los posibles desprendimientos.

Se trata de una ruta llana (el inicio tiene la mayor parte de desnivel), marcada en todo momento donde no hay lugar a re-interpretación del sendero o equivocación con otros senderos por lo que es recomendable para realizar incluso con niños.

Comenzamos recorriendo la ladera Norte y poco a poco iremos adentrándonos en el valle que se irá cerrando a nuestro paso, durante este recorrido podremos observar el mismo desde distintos miradores apartados a pocos metros del sendero.

Posteriormente acabaremos cruzando el arroyo por distintas pasarelas hasta finalmente dar con la cascada de 200 metros de altura; tal y como comentamos al inicio, la cascada fluctúa en función de las precipitaciones y cabe la posibilidad de no verla en su pleno esplendor, en cualquier caso es un entorno bonito del que disfrutar unas horas si estás por la zona.